lunes, 13 de mayo de 2013

El Tai Chi Chuan y los 12 Meridianos de Acupuntura




El tai chi o taichi chuan es un antiguo arte marcial chino el cual se basa en movimientos relajados y armoniosos combinados con la respiración y la concentración mental, también se fundamenta en conceptos de la Medicina Tradicional China, y de la filosofía taoísta de la antigua China  como son la circulación del qi(chi), los meridianos de acupuntura, la teoría del yin y el yang, la ley de los cinco elementos, etc.

El tai chi es una de las artes marciales internas, adscritas a Wudang (montaña) con una muy antigua tradición taoísta  en China por contraposición a las artes marciales externas cuyo mayor exponente está en Shaolin.  En este sentido es también un sistema de autodefensa.
Forma parte del cultivo espiritual taoísta ("xiu lian"), por el carácter meditativo que posee su ejecución, así como otras características avanzadas. 

Tai chi es una simplificación de su nombre: taiji quan (pronunciado aproximadamente "tai chi chuan")




El Taiji tiene trece posturas principales: ocho fuerzas y cinco pasos, y cada una está conectada con un meridiano o canal energético.

En el hombre los principales canales energéticos son doce: seis meridianos yang y seis yin. Se los agrupa por parejas según la cantidad de energía que circula por ellos, y constituyen una red de vías por donde circula el Qi. En chino los canales se denominan jingluo, es decir, meridianos principales o jing que atraviesan el cuerpo de manera vertical, y sus colaterales o luo, que lo cruzan horizontalmente.

La energía se inicia en el Pulmón, porque la inspiración es el primer movimiento que realizamos al nacer. Después pasa, por orden, al Intestino Grueso, Estómago, Bazo, Corazón, Intestino Delgado, Vejiga, Riñón, Maestro del Corazón, Triple Calentador, Vesícula Biliar e Hígado, donde reinicia el círculo.





En los brazos hay tres meridianos yin, que circulan desde el pecho hacia los dedos de la mano. El Corazón termina en el dedo meñique; Maestro del Corazón o pericardio en el dedo anular y el Pulmón en el pulgar. Y existen tres canales yang, que parten de la punta de los dedos, pasan por el dorso del brazo y terminan en la cabeza. El Intestino Grueso va desde el dedo índice hasta la nariz; el Triple Calentador, desde el anular hasta la oreja, y el Intestino Delgado, del meñique al ángulo externo del ojo.

En las piernas hay tres meridianos yin y tres yang. Los canales yin comienzan en los pies, ascienden por la cara interna y van al abdomen o al tórax: el Bazo va desde el dedo gordo al pecho; el Hígado, del segundo dedo al pecho; y el Riñón, desde la planta del pie hasta el pecho. Los tres canales yang comienzan en la cabeza y terminan en el pie, pasando por la cara externa y posterior: el Estómago va desde la cara hasta el tercer dedo del pie; la Vesícula Biliar, desde la cabeza al pecho y de ahí hasta el cuarto dedo; y la Vejiga, desde la cabeza al meñique del pie pasando por la espalda y parte posterior de la pierna.





Antes hemos dicho que el Taiji tiene trece movimientos principales y que se corresponden con cada uno de los meridianos, que son doce. Entonces ¿nos sobra una postura? De ninguna manera. El movimiento número trece es la síntesis de los otros doce y corresponde con el wuji. Se dice que el Taiji es el estudio de la energía en los doce meridianos y su síntesis en el vacío. En el Taiji Quan se busca hacer caer en el vacío al contrincante para que pierda su centro de equilibrio. La actitud básica es ceder, neutralizar, mantenerse pegado al otro y estallar como un látigo. Para lograr este objetivo marcial, el Qi debe moverse libre y suavemente por el cuerpo, que debe permanecer relajado desde la piel hasta la médula ósea. Así los movimientos son blandos, pero la potencia está contenida en su interior.







Los chinos comparan los meridianos con ríos alimentados por lagos o reservas. A estos almacenes de energía se les llama meridianos extraordinarios o vasos maravillosos. De los ocho, los más conocidos son el Vaso Gobernador y el Vaso de la Concepción, porque la unión de ambos forma la órbita microcósmica, la pequeña circulación de la energía. Ambos nacen en el hipogastrio, afloran en el perineo y ascienden hasta la cabeza, y constituyen la primera vía de Qi a desarrollar en las prácticas de zhan zhuang.

Los vasos maravillosos están en relación directa con el Qi original, regulan la energía (Qi) y la sangre (xue), conectan los doce meridianos principales y, cuando el Qi comienza a acumularse, lo hace en estas reservas de energía.



En concreto los ocho vasos son:
  • Du mai o vaso gobernador - reserva de energía yang,
  • Ren mai o vaso concepción - reserva de energía yin,
  • Chong mai, vaso central - mar de la sangre,
  • Dai mai, vaso cinturón - único vaso horizontal,
  • Yang qiao mai - controla la movilidad yang (vigilia),
  • Yin qiao mai - controla la movilidad yin (sueño),
  • Yang wei mai - une los meridianos yang,
  • Yin wei mai - une los meridianos yin.

Cada uno de estos vasos maravillosos se relaciona con un trigrama del Bagua, el estudio de la energía desarrollado por los chinos y que se expresa en las líneas enteras, yang y partidas, yin. El sistema de los ocho vasos maravillosos es el método que sigue el Baguazhang para movilizar la energía y, a través de las ocho palmas básicas, cultivar, acumular y utilizar el Qi para el combate, la curacion y la vida espiritual.


L
Los antiguos chinos describieron el universo en función de cinco energías, que expresaban los cambios del yin y el yang.

En el ciclo de creación la energía inicial, la madre, es el agua porque es nuestra fuente de vida. Del mar surge la semilla para las plantas que origina la segunda energía, la madera. Cuando ésta se seca y se quema da origen a la tercera energía, el fuego. El fuego, en forma de cenizas, alimenta a la cuarta energía, la tierra. De las entrañas de la tierra surge la quinta energía, el metal, que a través del oxígeno y el hidrógeno origina el agua, volviendo a iniciarse el ciclo. Cada energía se ocupa además de controlar a otra. Así el agua apaga el fuego; el fuego funde el metal; el metal corta la madera, la madera sujeta la tierra, y la tierra detiene el agua.
En el cuerpo cada fase contiene un órgano yin y otro yang. Así, en el agua, la energía ancestral y fuente del Qi original, el órgano yin es el Riñón y el yang es la Vejiga. En la madera, que representa la capacidad de actuar y tomar decisiones, el órgano yin es el higado y el yang la Vesícula Biliar. En el fuego, que calienta el cuerpo, el Corazón y el Maestro del Corazón son yin y el Intestino Delgado y Triple Calentador son yang. 

En la tierra, que nutre y sustenta, el Bazo es yin y el Estómago yang. El metal, o motor del Qi, comprende el Pulmón yin y el Intestino Grueso yang.

El Xingyiquan utiliza específicamente cada una de estas energías como táctica para penetrar en la esencia vital de cada practicante y lograr fundir los cinco elementos en un solo movimiento, que representa la unidad total, el wuji.

El Xingyiquan, el Baguazhang y el Taijiquan trabajan sobre los doce meridianos, los ocho vasos maravillosos y los cinco elementos. Aunque difieren en la forma de enfocar estos conceptos su meta es la misma: cultivar la esencia vital y conectarse con el origen. Ocurre igual con los estilos externos, ya que persiguen el mismo fin, aunque sus métodos vayan de lo duro a lo suave, del yang al yin. El camino varía, pero no así el objetivo. Si perdemos de vista esta idea discutiendo o peleando para ver cuál de los estilos es mejor, ello significará que no hemos comprendido nada.




No hay comentarios:

Publicar un comentario