miércoles, 2 de mayo de 2018

Ichi-go Ichi-e...una oportunidad en la vida.


Esta máxima nos da la idea de fugacidad, cada momento debe ser vivido como único porque jamás se repetirá.

Ichi-go Ichi-e, literalmente: "un tiempo, un encuentro", es un término japonés que describe un concepto cultural a menudo relacionado con el famoso maestro del té, Sen no Rikyû y en su contexto les recuerda a los participantes que cada encuentro con el té es único. El término a menudo se traduce como "solo esta vez", "nunca más" o "una oportunidad en la vida".

En el dojo, seguramente la habrán escuchado más de una vez o quizás habrán conocido su concepto. Este término es utilizado en budô y podemos asociarlo por ejemplo, con el momento en que algún practicante detiene una técnica a la mitad de su ejecución para "volver a intentarlo", en lugar de continuarla hasta el final, incluso si ha habido un error.

Algo maravilloso que tiene el Aikido es que nuestro aprendizaje es integral, no solo estudiamos técnicas sino que hacemos un trabajo interno que nos ayuda en cualquier circunstancia de la vida. Aclaro que no soy partidaria de hacer terapia en el tatami, pues hay eventos personales o circunstancias que requieren que nademos hacia aguas profundas, muchas veces con ayuda de otras alternativas pero, si estoy consciente de que mucho de lo que vemos durante la práctica nos servirá en otros momentos.



Cuando pienso en Ichi-go Ichi-e recuerdo todas las veces que erróneamente durante el taijutsu pensaba que hacía la misma técnica una y otra vez. Al comienzo, como muchos practicantes, veía cada instante de manera superflua y no me permitía disfrutar lo único e irrepetible de cada momento. Ahora, tanto dentro como fuera del tatami me permito disfrutar cada segundo; y lo que veía como rutina no es tal, porque cada día es distinto al anterior aunque pareciera que estuviésemos haciendo lo mismo.  
Durante el taijutsu trato de enfocarme en hacer uso correcto del tiempo, administrar el ma-ai,  zanshin, mushin… no es fácil, pero si traspolo el trabajo en el dojo a la vida real, unos segundos pueden hacer la diferencia y tanto una técnica como un ataque jamás serán iguales.

En la vida real o quizás en un momento donde se vea amenazada nuestra integridad, no hay posibilidad para un "segundo intento" y aunque las técnicas pueden ser probadas varias veces en el dojo, cada una debe ser vista como un evento singular y decisivo, así como cada segundo del día, único e irrepetible.    



viernes, 23 de marzo de 2018

UKEMI


Como es habitual me gusta comenzar por la etimología de la palabra que origina este artículo, en este caso: UKEMI.
Si buscamos su significado, comúnmente encontraremos que lo traducen como: caída, pero, investigando un poco más y leyendo diferentes textos encontré que “uke” viene del verbo “ukeru”, que es traducido como recibir y a su vez: obtener, conseguir, enfrentar. A “mi” lo traducen como cuerpo, uno mismo.
Cuando comencé a practicar Aikido, hace pocos años, fue una de las primeras palabras que aprendí y siempre la relacionaba con recibir la técnica, eso implica también caer o rodar. Pero, analizando los posibles significados más el trabajo desarrollado en el tatami me doy cuenta que su significado va más allá.   
Desarrollar un buen ukemi o lo que en mi caso pretendo sea un buen ukemi, me ha llevado a reestructurar mi mente y a olvidar por completo el paradigma de que caer significa: ser derrotado, perder, ser humillado, etc. A su vez, he tenido que modificar el concepto de que el ukemi solo es una herramienta para poder recibir la técnica correctamente sin salir lastimado, en resumen un mal necesario para seguir entrenando.
Quedarme con esa concepción de lo que es ukemi hubiese sido solo “verlo” de manera superficial y me estaría perdiendo todo el trasfondo no solo físico sino mental-emocional que implica desarrollarlo.



Aprender el trabajo de ukemi y técnico en general necesita que empleemos nuestro cuerpo pero que también aprendamos a sentir, obviamente hay explicaciones y teoría, pero estas a la hora de recibir un ataque quedan casi completamente de lado y es ahí donde entiendes que cada sensación experimentada puede llevarte al desarrollo de una técnica eficaz. Ukemi es  armonizar, ser capaz de leer la técnica de Tori casi al instante, es algo así como pensar sin pensar, leer sin estar conscientes de ello.
 Desarrollar el trabajo de ukemi requiere relajarnos, sentir, olvidarnos del miedo y de estar tensos, algo que admito, todavía me cuesta, pero en lo que sigo trabajando.    




martes, 23 de enero de 2018

MUSUBI

Etimológicamente significa: unir, enlazar, juntar. La mayoría de las artes marciales utilizan este principio, podría decirse que es el enlace que resolverá el conflicto entre dos opuestos.  
En su libro “Aikido: o la armonía de la naturaleza”, Mitsugi Saotome hacía referencia a la esfera dinámica que surgía de la no resistencia durante un ataque, del fluir con él y hacer que nuestro adversario caiga en vacío pues un círculo o movimiento en espiral permite un cambio sutil de dirección.
Si conservamos la idea de movimiento constante y unificación encontraremos a MUSUBI.
Cada movimiento de nuestro cuerpo está impulsado por el espíritu, aunado a nuestra respiración. Inspiramos (YIN) reunimos la energía y exhalamos (YANG) por lo tanto MUSUBI unifica nuestra dualidad, Ying se transforma en Yang y Yang en Yin.  
Es la mutación de los opuestos, es movimiento, porque sin movimiento la unión de las polaridades opuestas sería imposible.
El MUSUBI está en línea con la doctrina de AIKI IN YO HO. Esta doctrina se centra en la armonía de la mente y se basa en el concepto de YIN y YANG. La doctrina fue desarrollada por el erudito neo-confuciano, Takeda Takumi no Kami Sôemon (1758-1853) del clan Aizu.
MUSUBI es el principio fundamental que permite que el mundo viva y evolucione: es la "fuerza de la vida".


*por favor respeten los derechos del autor al momento de reproducir este material. Gracias.

jueves, 7 de diciembre de 2017

SHOSHIN

por favor respeten los derechos del autor al momento de reproducir este material. Gracias.  

Cuando indagamos en la etimología de Shoshin, encontramos que: "Sho" significa principio u origen; "Shin": espíritu, alma o actitud. Por lo cual veremos que generalmente se le traduce como "espíritu de principiante" aunque también lo podemos conseguir como: “mente de principiante”. 
Si leemos esta frase con cierta superficialidad, podríamos pensar que esto se refiere exclusivamente a las personas que están iniciándose en una actividad pero si profundizamos más, esta frase se refiere a un estado permanente de la mente.

Shoshin es uno de los 5 espíritus/mentes del Budo, una palabra heredada del Budismo Zen, el cual, al igual que el Sintoísmo está estrechamente ligado a las artes marciales japonesas. Shoshin nos invita a mantener nuestra mente y nuestra práctica en un estado de pureza sin importar la cantidad de tiempo que tengamos desarrollando una actividad, lo cual es un arduo trabajo.
Metafóricamente lo podemos asociar con una taza vacía. Cuando iniciamos una actividad, cualquiera que sea, automáticamente generamos expectativas, creamos fantasías y no nos permitimos vivir la experiencia de descubrir y disfrutar a plenitud del nuevo aprendizaje. Si nos trasladamos a las artes marciales japonesas veremos que a su alrededor se han tejido una serie de mitos y fábulas, principalmente las que incluyen al Samurai, el uso de distintas armas, y técnicas de combate, como las que hemos visto en películas, influenciándonos de alguna manera y generando que tengamos nuestra mente llena a la hora de pisar un dojo por primera vez y sin una mente vacía no podemos sumergirnos y aprovechar el aprendizaje al máximo. 




Lo ideal es tener nuestra mente libre, de manera que ésta se vuelva permeable. Shoshin es indispensable para principiantes como para alumnos ya avanzados, pero en la mayoría de los casos mientras más tiempo tenemos en una actividad nuestra mente se vuelve cada vez menos accesible y vamos abandonando este concepto, manteniendo nuestra taza llena y deteniendo nuestro aprendizaje.

A medida que vamos avanzando nos familiarizamos con el objeto de estudio, adoptamos automatismos y ciertos hábitos que hacen que de alguna manera nos mantengamos en una zona de confort, un espacio seguro donde podemos practicar con mayor facilidad y libertad. Sin darnos cuenta nos congelamos en el tiempo y nos bloqueamos deteniéndonos en el camino.
Es en este momento que debemos tener a Shoshin más presentes que nunca, vaciar nuestra taza, entrar al dojo casi como si fuese la primera vez. No debemos olvidarnos de lo aprendido pero si debemos conservar espacio y disposición para abrirnos al nuevo aprendizaje o reescribir sobre lo ya aprendido. Si lo concientizamos parece difícil alcanzar este estado de vacío de conciencia por lo cual debemos trabajar diariamente para alcanzarlo.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Racismo en Aikido. Por: Leo Tamaki.

Este artículo es original de Leo Tamaki, acá tienen el link: 

http://www.leotamaki.com/2017/11/le-racisme-dans-l-aikido.html 

La traducción es hecha por mí, Sakura Mai, por favor respeten los derechos del autor al momento de reproducir este material. Gracias.  

* Gaijin 外人?) es un término dado por los japoneses que se refiere a los extranjeros (o algunas veces a las personas no-naturalizadas), y que algunos (extranjeros o japoneses) consideran insultante o irrespetuoso. Se aplica a las personas de todas las razas.*

El Aikido es armonía, al menos ese es su ideal. De hecho, las luchas de poder, las competencias por los grados y otros cascabeles son comunes. El sexismo también, es una plaga que devora este arte marcial que esencialmente reúne viejos machos con grandes títulos. Pero es del racismo de lo que me gustaría hablar hoy. Oh no, no el del japonés sobre el cual se podría escribir volúmenes. Éste, por muy intolerable que sea, es una manifestación de un problema de la sociedad del archipiélago al mismo tiempo que un prolongamiento de los orígenes no siempre relucientes de la disciplina. El Fundador no declaraba en 1961: "Llegué a Hawai para establecer un" puente de plata ". Hasta ahora, me he quedado en Japón, construyendo un" puente de oro "para unificar el país, pero ahora quiero construir un puente para unir a los diferentes países del mundo a través de la armonía y el amor del Aikido ".
De todos modos, es el racismo ordinario de los practicantes no japoneses del que quiero hablar.

Robert Blanquer, un pionero del Aikido que se extinguió:

Robert Blanquer nos dejó el 24 de julio a los 88 años. Comenzó Judo secretamente a la edad de 14 años en 1944, descubrió el Aikido en 1957 con Tadashi Abe. Más tarde recibiría a Masamichi Noro todos los meses en su dojo desde 1961, luego a Mutsuro Nakazono y Nobuyoshi Tamura cuando llegaron a Francia. Su desempeñó en el desarrollo del Aikido, jamás fue en detrimento de lo esencial, la práctica sobre el tatami.
Robert Blanquer tenía el rango de ... 6to dan. Indigno para pertenecer a su federación si consideramos el papel que desempeñó en el desarrollo de la disciplina, inversión y logros. Cuando muchos jóvenes de 20 y 30 años que tienen varias décadas de práctica menos desfilan con el 7º dan y /o el título de shihan ... Triste grupo que no reconoce el valor y las contribuciones de sus mayores.

Racismo ordinario:

Pero la F.F.A.B. no es la única que no supo cómo reconocer los logros del Maestro Blanquer. En enero de 2015, "Special Aikido" publicó una entrevista con este experto en el curso excepcional. Una entrevista donde regresó con la mayor simplicidad a una vida de Budo. Donde él compartió su optimismo y benevolencia:
“Para decir cómo abordo las cosas en nuestra escuela, nuestra habitación, aunque es grande, no puede contener todas las esperanzas que pongo en el futuro. Esta esperanza se basa en el valor técnico, tal como lo hemos recibido de los maestros japoneses, y no en el valor de los grados. Más que nunca, Aikido tiene un lugar en este mundo moderno en busca de sentido y valores. Seamos fieles a nuestro pasado y el futuro estará asegurado” Robert Blanquer
“Para mí, no hay dificultad en el nivel cultural, siempre y cuando nos sumerjamos en este mundo maravilloso que llena mi presente y mi futuro. Sugiero a todos los jóvenes o más avanzados en este estudio que crean en esta disciplina, el resto seguirá, con el trabajo, el tiempo, la humildad y espíritu de apertura” Robert Blanquer
Hermosas palabras que habrían encontrado eco si... Robert Blanquer hubiera sido japonés. Desafortunadamente él era francés, y no se puede encontrar rastro de la sabiduría benevolente que compartió en esta ocasión.

Racismo en Judo, Karate, etc.

  



Judo, Karate y, por así decirlo, la mayoría de las artes marciales asiáticas han sufrido un racismo escandaloso. Su salvación vino ... de la competencia. Como una escena de decisiones y manipulaciones escandalosas, estos eventos sacaron a la luz un comportamiento inaceptable que llevó al archipiélago a ser excluido del proceso de toma de decisiones. Un proceso que indudablemente también tuvo consecuencias negativas. Pero ¿quién tenía el mérito de poner a todos en igualdad de condiciones?

Aikido no es competitivo. Solo lo permitiría a costa de un cambio profundo en su naturaleza y mensaje, y por eso está muy bien. Lamentablemente, esto se hace a expensas del mantenimiento y el desarrollo de las ilusiones que están causando su declive. En particular, la superioridad japonesa.

Aikido japonés

No hay duda de que Noro, Tamura, Chiba, Saito, Yamaguchi o Nishio no tenían algún igual que fuese extranjero. La simple razón es que el Aikido se practicó fuera de Japón solo después de que ellos llegaron. Estos misioneros del Aikido tenían por lo menos una década de práctica intensa por delante de sus contemporáneos.

¿Pero qué hay de hoy? Aquí hay algunas impresiones cuando llegué a Tokyo Aikikai en 1998.

La clase terminó, sentía rabia. ¿Dónde estaban todos los guerreros Aikikai? ¿Era este el nivel de enseñanza del centro mundial del Aikido? Rumiando mi decepción, me consolé diciendo que esto solo debería referirse a las clases de la tarde. Decidí ir a ver a la élite del Aikido, así que fui a ver a Doshu la mañana siguiente, a las 6:30 ".

"Los próximos cursos en Aikikai, me dieron la sensación de estar tomando una ducha de agua muy fría (no hay agua caliente en el vestuario). Guerreros lejos en el horizonte, demasiados extranjeros para mi gusto (no importa que vengan a engrosar sus filas), y un nivel desde mi punto de vista muy lejos del de Tamura Sensei. Yo estaba indignado, y decidí volver inmediatamente a Francia ".

"Todo empezó bien. Cuando llegué al dojo ya estaba lleno de gente que trabajaba antes del curso, y sentí que la verdadera diversión comenzaría. Hubo también algunas personas mayores, grandes maestros sin lugar a dudas. El curso comenzó y yo podría trabajar con un joven. La práctica era muy intensa y me sentí feliz. Doshu era carismático, aunque yo no vi nada que me hizo soñar con su trabajo. "
"En mi opinión, pero esto es obviamente subjetivo, el nivel de maestros actuales es menor".

¿Por qué colapsó el nivel del Aikido japonés?

Aquí hay un extracto del artículo "La influencia del exilio en la práctica de los maestros japoneses de artes marciales":

"Pero los maestros que se han convertido en Sensei son los jóvenes de la época heroica y diferentes de sus colegas que se quedaron en Japón? ¿Qué los marcó durante el exilio, y cómo ha impactado esto en su práctica?”

Sí, es muy evidente que enseñar artes marciales nunca es una tarea fácil, está claro que estar "en casa" facilita las cosas. Los jóvenes profesores que permanecieron en Japón y que formaban parte de las grandes organizaciones que enviaban expertos al extranjero se colocaron a la cabeza de los dojos, secciones universitarias o empresas. También el sistema japonés Sempai / Kohai que implica respeto a los mayores, los hizo de alguna manera inmunes a la agresión de los jóvenes, aunque esto no impidió la formación "física".

Los Senseis que se fueron al extranjero se encontraron en una situación totalmente diferente.
(...)

Agreguémosle a esto que los estudiantes de esa época no practicaban las artes marciales como recreación, sino mucho más intensamente, incluso brutalmente que hoy. Y a menudo "probaban" a los recién llegados. Los que tenían experiencia venían del boxeo o la lucha libre. Si se considera además, que en tamaño eran mucho más altos que el de la mayoría de los Senseis, uno tiene una imagen casi clara de los obstáculos con los que se encontraron.

Pero todas estas dificultades fueron probablemente oportunidades. Permitieron que estos "misioneros" refinaran su arte, los forzaran a confrontar la realidad. En este sentido, sin duda fueron una fuerza motriz que no podría haber beneficiado a sus compañeros que se habían quedado en Japón, en un país que entonces solo aspiraba a la paz.

Los Senseis expatriados vivían como los adeptos seguidores del pasado, una especie de Musha Shugyo, este camino de guerreros deseosos de mejorar durante las prácticas a las que asistían de dojo en dojo, desafiando a los seguidores que se conseguían para que formaran parte de su arte.

Hoy algunos de estos jóvenes senseis han desaparecido, pero los otros están en la cima de su disciplina y tienen miles de estudiantes. Tuvieron el valor y la oportunidad de hacer realidad los sueños de los fundadores de sus caminos. Ellos refinaron su arte a un nivel que probablemente no habrían alcanzado si no hubieran encontrado tantas dificultades... "
  
La ceguera de los gaijins

La mayoría de los maestros de Aikido nunca practican el trabajo libre, es decir sin tori / uke, sino con dos aïtes en un contexto donde todo es permitido (esto obviamente requiere un control de la intensidad). Por lo tanto, los practicantes de Aikido solo tienen la experiencia del trabajo tipo kata, en un contexto donde todo se desarrolla con anticipación. Y no me malinterpreten, considero que este trabajo es una parte esencial de la práctica marcial. Pero esto debe conducir a una práctica libre donde el trabajo de awase / musubi e irimi / atemi se exprese en el momento frente a lo inesperado. Solo este tipo de práctica puede eliminar las ilusiones en los practicantes.

Desafortunadamente esto está ausente en la mayoría de los dojos de Aikido, los estudiantes se basan principalmente en títulos, grados... el color de la piel y los orígenes …

El Aikikai asigna los grados basados en un principio simple. Cuanto más cerca esté del corazón el poder de decisión, más rápido irá. INDEPENDIENTEMENTE del nivel real. Y en este sistema, no ser japonés es obviamente penalizado. Sistema alentado por la actitud de la mayoría de los extranjeros que han sido atraídos y generalmente no tienen las herramientas para juzgar el nivel de manera objetiva. Una situación que desespera a entusiastas no japoneses de alto nivel que prefieren profesores menos calificados pero con más encantos. Cuantas veces no he escuchado "Tenemos la suerte de recibir un japonés"

Sí, mil veces sí si es Yamada, Shimizu, Tamura o Saotome. Pero los sexagenarios extranjeros no tienen nada que envidiar a sus homólogos japoneses. Incluso agregaría que a menudo tienen un nivel más alto, aunque no es reconocido por grados.

Yoshimitsu Yamada, defensor de los gaijins

El comienzo probablemente será en los Estados Unidos. Pero para que podamos estar tranquilos, un japonés será el comienzo. Yamada Sensei es un hombre que ama la justicia y la libertad. A diferencia de muchos de sus compañeros, siempre ha defendido los intereses de sus alumnos y ha luchado contra las injusticias que sufrieron. Hoy ha recibido reconocimiento tardío para un gran número de practicantes estadounidenses. Y no es por nada que cada vez más grupos de todo el mundo se reúnen bajo el estandarte de la organización que él fundó, Sansuikaï. Esta organización paralela al Aikikai es un contrapoder que permite luchar contra el trato injusto del que los gaïjins han sido víctimas durante demasiado tiempo. Aquí hay algunos pensamientos de Yamada Sensei de una entrevista que me dio (otros serán publicados pronto):

"Es muy diferente del funcionamiento actual del Aikikai.

¡Es completamente diferente! No hay espíritu, hoy son para mí como oficinistas. Me entristece decirlo, pero es así. Es desafortunado y estoy triste por ellos, pero no podemos hacer nada al respecto. La sociedad está cambiando y nadie hoy quiere investirse de esa manera.

  ¿Los japoneses obtienen el título de shihan automáticamente?

Es algo que no me gusta. Es por eso que comencé a emitir shihans a los extranjeros. Porque se preguntaban por qué esto estaba reservado para los japoneses. Le hacen muchas cosas estúpidas al Aikikai.

El año pasado, un grupo me dio una lista de unas 20 personas. Pero el Aikikai eligió tres de ellos. Entonces dije, "Ok, olvídalo, no puedo volver y explicarles que solo tres de ellos obtendrán ese título, olvídalo y dame la lista". Expliqué la situación y les dije que negociaran entre ellos mismos, que estaban fuera de sí. Pero, ¿cómo eligieron estas tres personas que no conocen? ¿Qué criterio? El único que sabía era su maestro.

Y entre estos veinte nombres, los de algunos de los más antiguos del grupo no fueron incluidos porque tenían malas relaciones con los funcionarios. No es mi problema, pero tampoco era justo ".

 Christian Tissier, la excepción que debe convertirse en la regla



Christian Tissier es en mi opinión uno de los seguidores más importantes de la historia del Aikido. Leal pero independiente, su estatura y nivel internacional han hecho que sea inevitable su reconocimiento por parte de las más altas autoridades japonesas del Aikido. Él es el primer occidental que recibió el título de shihan y el octavo dan por el que tantos de sus compañeros extranjeros de mucho tiempo habían cumplido las condiciones. Honni, celoso de la mayoría de sus pares japoneses, todavía tiene que ganar y ser respetado. Rompiendo las barreras, permitió que sus seguidores reconocieran a otros no japoneses. De quien dicen estar agradecidos de que pasara poco por el hexágono, muy al contrario.
“Debemos desarrollar, la comunicación y la relación de igualdad, tanto en el Aikido como en el resto de nuestra vida”

Una evolución esencial

Le pregunté a Yamada Sensei si pensaba "que se necesitan organizaciones". Él dijo: "Se necesitan grupos, por supuesto, los que existen, ¿se dirigen correctamente, y las personas correctas son las que están a cargo?, allí están las preguntas"


También creo que Aikido se beneficia de una organización administrativa. Pero las que existen hoy en día son en su mayoría insatisfactorias. ¡Una evolución es esencial, pero es en el tatami donde debe nacer! Debemos desarrollar nuestra práctica, confrontarnos con el trabajo libre, observar otras tradiciones marciales, explotar nuestros prejuicios y ver las cosas como son. Solo de esta manera, al respetar a quienes lo merecen como Robert Blanquer, y al dejar de someterse a ídolos basura que el mundo marcial mira con desdén, los practicantes de Aikido encontrarán la verdadera libertad.



jueves, 6 de julio de 2017

La mano como un Sable / La mano con forma de Espada – Tegatana (Te-Katana)









"...la respiración del universo y la nuestra deberán ser la misma, el ataque en Tegatana será hecho unificando  el movimiento técnico yin y yang. Si te enfrentas a un enemigo que viene atacando de esta manera y le bloqueas con un estado mental firme que imponga como envolviéndolo dentro de tu mente, cuerpo y espíritu (kokoro) serás capaz de predecir sus movimientos. Entonces afinándote con esta premonición, podrás girar su cuerpo a la derecha o a la izquierda.  Puedes permanecer de pie más allá del límite de la línea entre la vida y la muerte teniendo una visión de cada situación de manera que si incluso has recibido el 99% de la presión de tu enemigo, entrarán en el reino de la muerte siendo capaz de buscar el camino con claridad… " O´Sensei.



   






viernes, 30 de junio de 2017

¿Por qué llevas una hakama blanca?! (Escrito por: Leo Tamaki)


*artículo original:  http://www.leotamaki.com/article-mais-pourquoi-porte-t-il-un-hakama-blanc-112033066.html

traducido por: Mairim R. en fecha: 01/12/2016

Un lector del blog me hizo esta pregunta que es bastante recurrente en los cursos que imparto, "¿Por qué usas hakama blanca?", o "¿Cuál es el significado de la hakama blanca?".
* La hakama y sus leyendas urbanas...
Cuando comencé a practicar Aikido me dijeron que era una prenda utilizada por los Samuráis para ocultar el movimiento de sus pies. Me hablaron de las virtudes relacionadas con cada uno de sus pliegues. Me dijeron que se obtenía por el nivel de práctica que alcanzabas al llegar a 2do kyu. Me enseñaron que siempre la utilizaríamos de color negro, que el blanco era para O´Sensei, y el azul para los practicantes de Kendo. Pero con el paso del tiempo descubrí que todo era falso...!
-La Hakama se utiliza para ocultar el movimiento de los pies.
Falso: Por el contrario, era común doblarla durante una pelea y en la formación, como podemos ver en las impresiones que están más abajo. 
- Los 7 pliegues de la hakama simbolizan las 7 virtudes del Budo. 
Falso: Hay también hakamas como la Nobakama con un número diferente de pliegues y que ahora es comúnmente utilizada en Aikido.
-La hakama es la recompensa que se obtiene cuando uno ha alcanzado el nivel de 2 º kyu. 
Falso: Originalmente O´Sensei requirió que todos llevaran una, como en el Kendo, Iaido o Kyudo por ejemplo. Sólo la intervención de Tamura Sensei, hizo que cambiara la historia de este elemento.
-La hakama que se utiliza en Aikido normalmente es de color negro. Se permite de color azul pero ésta normalmente está reservada para Kendo. El blanco es el color que sólo tiene derecho a llevar O´Sensei. 
Falso: En Aikido la hakama fue utilizada de diferentes colores. Gris por el segundo Doshu, Kisshomaru Ueshiba. Blanca de vez en cuando por O´Sensei, sí, pero también por Mutsuro Nakazono, Hikitsuchi Michio, Minoru Mochizuki, Masamichi Noro, Morihiro Saito, Yonekawa Shigemi, Zenzaburo Akazawa, Murashige Aritomo, etc....
De alto costo y difícil de mantener, el blanco no eran un color que se utilizaba para la práctica durante el Período Feudal. Las cosas cambiaron en la década de 1930, probablemente en gran parte debido a la influencia de Nakayama Hakudo, íntimo amigo de Morihei Ueshiba. El color blanco fue utilizado frecuentemente en Kendo, Iaido, Jodo y... Aikido. Desde los principiantes hasta los expertos. 
La llegada de la II Guerra Mundial de 1945 deja a Japón de rodillas y la tela al igual que el resto de las cosas se volvieron productos escasos. Manteles, cortinas, todo se reciclaba y por supuesto se hacía prácticamente imposible practicar con hakama. De pronto, todo se vuelve negro o azul oscuro, especialmente para los jóvenes que son pobres. En pocos años, en Kendo y en Aikido, la hakama se vuelve uniforme. Aunque algunos siguen vistiendo libremente, como Tadashi Abe, quien usaba chaquetas de color negro o los maestros antes citados quienes seguían usando hakama blanca. Pero pronto se reduce su número.
Ok, pero ¿por qué utilizarla hoy en día?
-Porque me parece hermosa. La estética no es el principal motor de mi práctica, pero me parece un elemento adicional que se puede utilizar cuando la coherencia marcial lo permite. En este caso el color de la hakama no altera mis movimientos.
Parece que tengo una tendencia a ser singular, sea consciente de ello o no. Esto es probablemente una de las pocas cosas que tengo en común con Noro y Kuroda, grandes maestros.
"Cuando todo el mundo iba para la izquierda, yo iba para la derecha". Noro Masamichi
"Cuando todo el mundo tenía el cabello largo, yo llevaba el cabello corto, cuando todo el mundo llevaba el cabello largo, yo me lo estaba cortando". Kuroda Tetsuzan
-Puesto que me parece importante no crear dogmas y falsas leyendas sobre la importancia de la hakama, su uso, color y otras cosas relacionadas con la práctica. Es importante averiguar el origen de las cosas para entenderlas mejor. Por consiguiente mis estudiantes, cualquiera que sea su nivel, están invitados a usar hakama, del color que quieran, así como su chaqueta.